Marrakech: la ciudad de las mil y una noches
No es la capital de Marruecos, pero es la ciudad más bonita del país, en la que se junta la historia más tradicional y la modernidad, manteniendo siempre un estilo muy particular.
Una vez llegas al nuevo aeropuerto ya notas el calor seco africano. El trayecto hasta el centro de la ciudad es una auténtica experiencia en la que parece que retrocedas varios siglos atrás.
El casco antiguo de las ciudades árabes es conocido como La Medina en la que puedes encontrar los zocos o tradicionales mercados en sus estrechas y laberínticas calles; los riads, pequeñas y encantadoras casas típicas reconvertidas en hoteles con patios interiores, algunos de ellos muy lujosos y ¡a precios muy asequibles! Los cantos a la oración que realizan los muecines desde las mezquitas nos invitan a visitar una de las más encantadoras del mundo, La Koutubia, con una arquitectura muy parecida a la Giralda sevillana.
La plaza Jemma el Fna merece punto y aparte por ser el punto neurálgico de toda la ciudad, llena de color, luz y magia: por el día es un espectáculo de serpientes, monos y faquires; por la noche se abren paso los puestos de comida con sus especias y aromas.
A continuación podéis ver nuestra selección de Hoteles para alojarse en Marrakech, junto a tres sitios de interés turístico indispensables.
| HOTELES | PRECIOS | VALORACIÓN |
|---|---|---|
| Económicos | ||
| Riad Alena | 60-80€ | 9,6 |
| Riad Dar Ganou | 60-80€ | 9,6 |
| Riad La Parènthese | 63-70€ | 9,6 |
| Medios | ||
| Riad Gallery 49 | 75€ | 9,7 |
| Riad WO | 90-130€ | 9,6 |
| Riad Les Bouganvilliers | 90-120€ | 9,3 |
| Caros | ||
| Riad Itrane | 95-120€ | 9,6 |
| Riad Les Nuits | 125€ | 9,9 |
| Dar Charkia | 135-185€ | 10 |
Aeropuerto La Ménara – Medina
Llegamos al aeropuerto internacional de La Ménara y, nada más salir a buscar taxi uno ya debe realizar el “deporte nacional”…sí, el regateo. Los 6km que separan la terminal y el centro de La Medina suelen costar entre 10 y 18 dh, ¡aunque el precio de salida puede ser mucho mayor!
Una vez dejadas las maletas en el riad y a lo mejor después del primer chapuzón en la piscina del patio interior (los riads seleccionados, de distintas categorías de precio, disponen de piscina) empezaremos por todo lo alto, visitando la espectacular plaza Jemmaa El Fna. Es de día y entre acróbatas, encantadores de serpientes y tatuajes de henna apetece un zumo de naranja o un pequeño punto y seguido en el Café de France o el bar Chez Chegrouni.
Es posible que durante el paseo por Jemmaa El Fna se escuchen uno de los cinco cantos diarios a oración provenientes de la mezquita de la Koutubia. A pocos metros de la plaza, se puede contemplar su minarete de prácticamente 70m de altura, su espectacular arquitectura y dar un paseo por los jardines colindantes.
Los termómetros de Marrakech suelen superar los 45º y después de una primera toma de contacto con las calles y plazas de la ciudad, toca descansar y refrescarse en el lujoso palacio de La Mamounia observando alguna de sus exposiciones o jugándose algunos dírhams en el casino del hotel.
Llega la hora de un merecido relax después del ajetreo del viaje y de la animación de la Medina: toca ir a uno de los mejores baños árabes de Marrakech, el hammam Rosa Bonheur en el que su jefe Samir os recibirá encantado y saldréis como nuevos después de esta experiencia de los cinco sentidos.
Se puede reservar en:samirachbarou@gmail.com. Como alternativa el Hammam Ziani.
No hay mejor manera de terminar el día que volviendo al centro neurálgico de la ciudad. Os va a parecer otra plaza porque a media tarde ya se empiezan a montar los puestos de comida y con ellos los olores y aromas de especies varias. Cenar en uno de ellos es casi obligado y para rematar el día no hay nada mejor que subir en uno de las terrazas para tomarse una menta observando las vistas panorámicas de Jemmaa El Fna y la Koutubia.
Los bonitos jardines se encuentran a las afueras de la Medina 30’ a pie desde el centro o en taxi (recomendable) por menos de 8 dh. Propiedad del pintor francés Jacques Majorelle, fueron comprados por Yves Saint Laurent cuando éste murió. Infinidad de plantas y un pequeño museo en el interior. En esta parte de la ciudad llamada Gueliz se pueden encontrar tiendas de marcas de lujo…
Para ir adentrándonos a la zona más céntrica, imprescindible realizar una parada en esta medersa. ¿Qué es una medersa? Es una antigua escuela musulmana de estudios religiosos. En la Ben Youssef, la más grande de Marruecos había unos 900 estudiantes viviendo en pequeñas y es una oportunidad única para entender la forma de sentir la religión.
A menos de 500m de la medersa empiezan las estrechas calles de los zocos. Pese a la fama de los tanneries (pintar la ropa), los zocos de Marrakech destacan por las típicas babuchas, las especies, la artesanía o las alfombras. Ideal también para encontrar algún souvenir i practicar el regateo mientras se pasea por este gran laberinto urbano repleto de pequeñas tiendas.
Si todavía quedan fuerzas y se pretende aprovechar bien la estancia en la ciudad, vale la pena visitar el Palais Badi, a poca distancia del zoco y de la plaza Jemmaa El Fna. Es una obra arquitectónica espectacular y acoge distintos espectáculos de música y teatro.